La mayoría son tendencias que ya hemos visto en años anteriores, pero a las que se les añaden algunas novedades. Una evolución decorativa que se dirige a una conexión de nuestro hogar con la naturaleza, tanto creando espacios en los que prima lo natural, como apostando por la sostenibilidad.
En esa búsqueda de lo natural, los materiales surgidos de la naturaleza seguirán siendo los reyes de los diseños. La madera y las fibras naturales, como el yute, el mimbre o el ratán, deberán estar presentes en la decoración de tu hogar si quieres estar a la moda. Unos materiales a los que también se les unen la piedra y el mármol para decoraciones más sofisticadas.
Hace ya algunos años que forman parte de nuestras vidas, sin embargo, su presencia se intensifica por la elección de unos tonos, también naturales, que combinan y los acompañan a la perfección.
La elección del Mocha Mousse como el color Pantone de este año ya dejaba entrever que los tonos tierra, aquellos surgidos de la naturaleza, estarían muy presentes en las decoraciones de esta primavera. Tonos que van del beige más claro, a los marrones más oscuros, con los que crear ambientes muy acogedores y cálidos.
Unos tonos a los que también se unen los verdes, también surgidos de la naturaleza, y los azules más profundos.
Las molduras que desaparecieron de los hogares durante varias décadas, vuelven con fuerza. Son una de las formas más sencillas de dar textura a unas paredes que esta temporada se alejan de las texturas lisas.
De fácil instalación, con las molduras se pueden crear patrones geométricos muy interesantes en la pared para darle mucha personalidad. Ya sea, usando molduras delgadas o más gruesas, pintadas del mismo tono que la pared o diferenciándose para crear contraste. Sin duda, una forma muy elegante de convertir una sosa pared sin ornamentos, en el foco de todas las miradas.
Los listones de madera que se afianzan definitivamente esta temporada. No solo añadiendo en las paredes como decoración que aporta calidez a cualquier espacio, sino como separadores ligeros que ayudan a crear diferentes ambientes dentro de un mismo espacio.
Las obras de arte adquieren presencia esta primavera aumentando su tamaño a una talla XXL. Las galerías de cuadros son reemplazadas por cuadros de gran tamaño, con los que decorar una pared con ellos solos. Piezas llamativas que atrapan las miradas y que aporten carácter y personalidad a cualquier estancia.
Otro elemento que aumenta su tamaño esta primavera son las alfombras. Se busca crear hogares con un ambiente muy hogareño y acogedor que invite a grandes jornadas en el interior de casa. Así que una gran alfombra que cubra todo el espacio del salón, el comedor o de la zona de la cama del dormitorio es un imprescindible.
Las formas orgánicas, esas que también son surgidas de la naturaleza, deben estar presentes sí o sí en esta decoración que pretende una unión tan íntima con ella. No solo en unos muebles en los que priman las curvas y las circunferencias, sino también en elementos arquitectónicos, como hornacinas, columnas redondeadas o arcos en las puertas.
Esos muebles recuperados, encontrados en un mercadillo o al vaciar la casa de tu abuela, son una auténtica joya con las que puedes elevar el nivel de tu decoración. No es que tengas que llenar tu casa de muebles vintage, sino que alguna pieza determinada, restaurada, puede dar un toque muy especial a cualquier rincón de tu hogar. Pruébalo.
Y con esa idea de traer el exterior al interior de casa, las plantas no pueden faltar. Cuantas más, mejor, para conseguir ese acercamiento natural que se pretende. Ya sea con grandes plantas con mucha presencia, como con jardines verticales, o con propuestas más pequeñas. En cualquier estancia de tu hogar, incluida la cocina con plantas aromáticas para cocinar, en el baño para darle algo de color, o en cualquier rincón del salón.